Aunque el oficio del vidrio está en el ADN de José Luis Estefanía, gerente de Induglas, su quehacer diario ha ido cambiando muchísimo. La tecnología, la responsabilidad con el medio ambiente, incluso el propio mercado han evolucionado y han marcado el crecimiento para esta empresa que es un referente del vidrio.

Hoy Induglas es especialista en tratamientos térmicos del vidrio, especialmente en vidrio curvado, laminado y de seguridad gracias a saber reaccionar. Con la crisis económica y la apertura del mercado chino, sus pedidos de miles de piezas, de espejos retrovisores para transporte industrial, se tambaleó, pero mantenerse alerta le permitió dar el giro que necesitaba su empresa y hoy este mercado es una parte residual de su “día a día”.

Zero de Orona en Hernani, Induglas, Txorierri

Zero de Orona en Hernani

La unión es imprescindible para hacerse más fuerte

Induglas es veterano en Txorierri Valley. Socio y participante activo de las muchas actividades que se realizan desde esta asociación nacida para impulsar y dar solución a las necesidades que pudieran surgir en esta zona industrial que se estaba creando. Ha participado en programas de Internalización y colaboración público-privada que además de aportarle trabajos y contactos, le han permitido mantenerse atento de la realidad global empresarial.

Así que cuando vio que sus ventas empezaban a caer supo que era el momento no solo de buscar nuevos mercados, sino de hacerlo con valor añadido. En ese momento, la personalización del vidrio estaba cogiendo fuerza por parte de las empresas y los arquitectos. A través del vinilo aparecen una nueva manera de integrar ese espacio “hueco” a la obra y a la imagen corporativa, pero el vinilo es un material con muy poca vida y la inserción de imagen digital en vidrio laminado ofrecía mejores garantías.

Como no eran los únicos que trabajaban el cristal lamido, que normalmente se hacía con maquinaria china sin conocer sus resultados cualitativos a largo plazo, para Induglas fue decisivo investigar este mercado y su resultado y buscó la colaboración con Beaz y Tecnalia para el desarrollo de su proyecto innovado.

Muchos meses de formación interna, ferias, y ensayos concluyeron en el diseño y fabricación de su propio horno de laminación que les convierten en una empresa única en el mercado del vidrio. Su proceso productivo y producto cuenta además con la certificación de calidad emitida por los laboratorios de Tecnalia como único sistema para ser utilizado en el exterior de grandes fachadas.

En su amplio hacer han creado importantes obras finales en vidrio laminado como una fachada o un suelo antideslizante en Francia y en Euskadi las piezas de vidrio que forman la singular fachada del edificio Zero de Orona en Hernani, y una segunda piel de vidrio para la Parroquia de Francisco Javier, entre otros.

Parroquia Francisco Javier, Bilbao. Induglas, Txorierri

Parroquia de Francisco Javier, Bilbao

 

El valor añadido de su producto reside en la garantía del resultado.

Pero José Luis seguía con la idea de desarrollar productos novedosos y así surge un vidrio único con eficiencia energética, “Efiglass” registrado por ellos, consigue de forma pasiva hacer filtros selectivos de la energía solar dependiendo de la posición del sol a través de una micro malla metálica.

Este material supera objetivamente los rendimientos del vidrio con filtro solar,soluciona el confort para las personas que trabajan cerca de las ventanas, elimina el resplandor del sol y la radiación directa, la que sin dar temperatura, molesta y calienta la masa del vidrio y por consiguiente, el ambiente. Además, evita la fuga de calor del interior y facilita la entrada de luz del exterior, permitiendo un considerable ahorro en aire acondicionado, calefacción y luz artificial. Al ser adaptable a cualquier estructura incluso a la existente que incluso ha sido instalado en hospital de Galdakao de Osakidetza. “En la sala de informática se concentraba mucho calor, el personal tenía cortinas, papeles… para protegerse. Ahora según lo que me han comentado han mandado quitar hasta las cortinas y a pleno sol en fachada sur ,trabajan sin nada”. Comenta José Luis. También la inserción de imagen digital ha sido utilizada para la nueva sede principal de Orona, “en este caso, el arquitecto tenía interés directo ya que conocía el material y cumplía los requisitos que él demandaba”. El aumento del precio de este cristal es completamente justificable con los beneficios y ahorros que aporta.

José Luis sabe bien que la mejor inspiración es el trabajo. En su extenso curriculum figura una investigación con los ingenieros Técnicos de Telecomunicación de la universidad complutense de Madrid. Juntos desarrollaron espejos cilindroparabolicos para captación de energía solar. Prepararon 3 plantas pilotos, una en Italia, otra en Alemania y otra en España, todo iba bien hasta que una multinacional se interesó en el proyecto y decidió continuar con la investigación. No todo fue saco roto, bromea, le sirvió como experiencia y para conseguir una carta de recomendación como fabricante de esos espejos.

24 años pilotando Induglas, 19 de ellos en Torrelarragoiti, es poco para agotar su curiosidad. “Hay que tener ideas e inquietudes. Muchas no quedan en nada. Otras aunque parecen novedosas, quizás están superadas por la competencia. Pero cuando realmente encuentras algo, hay que intentarlo” . Y eso que la experiencia le ha demostrado que el camino es duro. “Hay que tenerlo muy claro porque al fin y al cabo es una inversión. Y asumir que puede acabar sin beneficios económicos”.